Debido a que queremos quedarnos más de 90 días, teníamos que renovar nuestra visa. Pero pagar us$400 no valía la pena, así que decidimos mejor gastar ese dinero en unas termas en Argentina, a sólo 380km.
La piscina de agua termal.
Nuestros acompañantes, Alexis y Eduardo.
Mait hacia la piscina con su bote.
Un hermoso arreglo de potes de flores.
Mait tirándose un piquero.
Margit disfrutando las aguas termales.
En la piscina de noche.
Descansando de la piscina leyendo National Geografic Traveller.
Vista a las piletas termales.




