Don Eduardo nos invitó a un lindo día de campo en su casa de Olmué.
Donde la Margit pudó cosechar una rica clementina madurada al sol.
El omnipresente asadito.
Pasándolo chancho en la piscina.
Bonita vista a los cerros aledaños.
Don Eduardo nos invitó a un lindo día de campo en su casa de Olmué.
Donde la Margit pudó cosechar una rica clementina madurada al sol.
El omnipresente asadito.
Pasándolo chancho en la piscina.
Bonita vista a los cerros aledaños.